18.ª Feria Internacional
del Libro de Venezuela

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La ilusión del mundo post-covid y la trampa neo-liberal

Después de casi dos años de cotidianas noticias sobre la pandemia del Covid, parece que no habría mucho que decir. El objetivo común de la humanidad entera esta vez coincidiría como nunca antes: El retorno a la “normalidad”. La ilusión -mediatizada- del mundo postpandemia en-cubre las condiciones de vida de las grandes mayorías y señala ingenuamente el camino neoliberal.

Si el Coronavirus provoca una crisis, no será precisamente sufrida por los grandes capitalistas, al contrario, su tasa de ganancia aumenta, así como la desigualdad y el acceso diferencial a bienes y servicios. “El sueño de los neoliberales es la pesadilla de los pobres”, recuerda el viceministro Raúl Cazal durante su intervención en la presentación del libro “Ante lo desconocido. La pandemia y el sistema-mundo”, junto a Ignacio Ramonet (co-autor) y Maurice Lemoine (intérprete de ocasión) durante la 17ª Filven.

El mundo postpandemia se dibuja mediáticamente como un retorno a la vida “normal”, ignorando no sólo la “normalidad” oculta que hoy en día la pandemia desnuda, sino también la indeseable continuidad entre el mundo prepandemia y el mundo postpandemia. ¿Quiénes y a cuál pretendida “normalidad” querríamos regresar?

Pensar la pandemia obliga a ver mucho más allá de los temas sanitarios. Ramonet advierte que el Coronavirus es quizás el primer “hecho social total”, capaz de afectar “el conjunto de las relaciones sociales. La Covid es un elemento totalizante y por eso nuestras vidas y sociedades van a salir completamente transformadas”. Por tal razón, prosigue el semiólogo francés, las consecuencias del Coronavirus no sólo deben ser atendidas en las múltiples dimensiones de la vida sino, además, en un período de tiempo que excede el de su propia existencia, es decir, mucho más allá del tiempo pandémico.

Cabría preguntarse, entonces, el sentido de la transformación que el Covid provoca en el mundo. Ramonet nos ofrece un abreboca: “Ha sido una fuente de enriquecimiento colosal para las empresas digitales y las plataformas. Sus ganancias se han multiplicado escandalosamente”, mientras, por otro lado, la deuda adquirida por los Estados para poder atender las exigencias sanitarias del Covid, incluyendo la compra de vacunas, obliga a los gobiernos a tomar medidas de recaudación tributaria que, hasta hoy, han sido fuertemente rechazadas por los pueblos en los países que se ha propuesto, como el caso de Colombia o Costa Rica.

De modo que el mundo que se vislumbra presagia crisis e inestabilidad política a la par de una profundización en las lógicas de acumulación y reproducción de capital. Los Estados y sus gobiernos pierden fuerza mientras las empresas se fortalecen. Cualquier parecido con los principios del neoliberalismo es pura coincidencia. Los más afectados, antes, durante y después de la pandemia parecen ser los mismos de siempre: las grandes mayorías. Eso, al menos, desde las relaciones sociales de producción

La diferencia colonial, la desigualdad Norte-Sur (global y local), se refleja en una gran cantidad de indicadores, entre los cuales destaca la tasa de vacunación y el acceso a la salud, mayormente privatizado. Ramonet destaca la excepción de Venezuela y Cuba, con sistemas de salud pública que, aún afectadas por el bloqueo, demostraron mayor capacidad y dedicación para atender la emergencia, a diferencia de países de Europa o el propio Estados Unidos, donde el sistema sanitario se ha visto desbordado en varias ocasiones.

Las consecuencias del Coronavirus, señala Ramonet, también son psicológicas y, junto a la profesora Orietta Caponi, podría decirse que afectan profundamente la cultura, en particular por la dinámica de distanciamiento social que favorece el individualismo neoliberal y limita el encuentro y las luchas colectivas por los derechos.

En la revista Arkia, del Centro de Estudios para la Seguridad y Desarrollo Integral, presentada minutos antes que el libro firmado por Ramonet, Abel Prieto y Atilio Borón, se profundizan no sólo los aspectos culturales, sino también los relacionados con la experiencia educativa y las consecuencias en temas de seguridad.

Sobre este último punto, valdría la pena cerrar retomando la advertencia de Ramonet sobre el uso de la tecnología en el contexto de pandemia: “Las bases de datos favorecen la vigilancia sobre la gente, no sólo de los gobiernos sino sobretodo de las empresas , que acumulan información sobre nosotros”.

Sin duda alguna, urge hablar sobre el Covid y, sobretodo, hablar de los espejismos que nos distraen y sirven para encubrir la línea de continuidad y radicalización neo-liberal que aumenta la vulnerabilidad de la mayoría en el planeta.

OL

Mario Sanoja Obediente

Caracas, 1934 – 2022

Doctor en Antropología por la Universidad Central de Venezuela, licenciado en Etnología por la Universidad de La Sorbona, París. Colaborador científico del Smithsonian Institution en 1967. Investigador y docente. Fue profesor de posgrado en varias universidades venezolanas. Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela. Miembro del Comité Redactor de la Historia Científica y Cultural de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).Fue profesor invitado de la Escuela Nacional de Antropología de México, de la Universidad Nacional de Costa Rica, de la Universidad del Norte, Barranquilla, Colombia; de la Universidad de Copenhagen, Dinamarca, de la Universidad Autónoma de Barcelona. Conferencista Invitado en varias oportunidades por el gobierno de Rusia en diversas instituciones académicas y culturales de ese país. Mario Sanoja es considerado un teórico del Socialismo Bolivariano, proyecto que concibió unido irrestrictamente a la práctica revolucionaria.  Fue precursor de la arqueología marxista en Venezuela, y de la arqueología social Latinoamericana. Recibió la Orden José María Vargas, al Mérito Académico en primera y segunda clase; la Orden Nacional del Mérito al Trabajo en su primera clase.  Recibió en 2004 y 2006 el Premio Nacional de Cultura, Mención Humanidades. En 2018  le fue otorgado el Premio Nacional de Historia y en 2019 fue designado Cronista de la Ciudad de Caracas. Alcaldía de Caracas-Cámara Municipal del Municipio Libertador. Autor de más de 70 libros entre los que destacan: Historia Sociocultural de la Economía Venezolana, 2011, Del Capitalismo al Socialismo del Siglo XXI- Perspectiva desde la Antropología Crítica, 2012, El Alba de la Sociedad Venezolana, 2013. En coautoría con Iraida Vargas Arenas escribió los libros: Hacia una teoría de la sociedad comunal, 2019, La fragua del bravo pueblo, 2018, La larga marcha hacia la sociedad comunal, 2015, entre otros títulos reeditados recientemente.

Iraida Vargas Arenas

 (Maracay, estado Aragua, 1942)

Antropóloga por la Universidad Central de Venezuela, Magíster en Historia Contemporánea de Venezuela, Doctora en Historia  y Geografía Cum Laude por la Universidad Complutense de Madrid. Se ha desempeñado como docente en universidades de España, México, Costa Rica y Colombia. Es investigadora emérita por parte del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en nuestro país y colaboradora científica del Smithsonian Institution de Whashington DC. Desde 1967 ejerció la docencia y la investigación en el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV. Se ha desempeñado como investigadora en el área de Arqueología del Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. Académica y conferencista dedicada al estudio de las gestas emancipadoras en Latinoamérica y el Caribe con enfoque de género. Impulsora de las teorías feministas en contextos socio políticos progresistas. Su intenso trabajo intelectual ha significado un gran aporte a la historia revisitada de Venezuela.

Ha publicado libros y artículos científicos en revistas especializadas tanto nacionales como internacionales. Autora y coautora de numerosos libros, su trabajo investigativo ha sido reconocido con el Premio Municipal de Literatura, mención ensayo Manuel Díaz Rodríguez, 1974; la Orden al Mérito Académico Dr. José María Vargas de la UCV, 1ra. Clase, 1993; y el Premio Nacional de Cultura, mención Humanidades, 2008. Entre sus trabajos de investigación se encuentran Arqueología, ciencia y sociedad, 1990; Historia, identidad y poder, 1993; La historia como futuro, 1999; Historia, mujer, mujeres: origen y desarrollo histórico de la exclusión social en Venezuela: el caso de los colectivos femeninos, 2006; y en coautoría con Mario Sanoja, ha publicado los libros: La larga marcha hacia la sociedad comunal, 2015, Razones para una revolución, 2007 y Del rentismo al socialismo comunal bolivariano, 2019, entre muchos otros. Así mismo, más recientemente están disponibles las reediciones de El agua y el poder. Caracas y la formación del estado colonial caraqueño 1567-1700; Resistencia y participación. La saga del pueblo venezolano; Antiguas formaciones y modos de producción venezolanos; Los hombres de la yuca y el maíz y una primera edición de Venezuela en su camino hacia el socialismo bolivariano.

Carmen Clemente Travieso

(Caracas, 1900 – 1983)

Escritora, periodista, ensayista, investigadora, militante y activista por los derechos de la mujer. Precursora del feminismo en Venezuela. Hija de Lino Clemente y Mercedes Eugenia Travieso, era la bisnieta del prócer de nuestra independencia, Lino de Clemente. Fue ávida lectora desde muy pequeña, iniciándose en las letras al elaborar historias propias a partir de los cuentos que su abuela Trinidad Domínguez de Travieso le narraba. Labró una amistad entrañable con el poeta, humorista, político y abogado Andrés Eloy Blanco, que permaneció hasta la muerte del escritor. Primera mujer en obtener el título de reportera en la Universidad Central de Venezuela, iniciándose en este oficio en 1944 al ingresar al diario Últimas Noticias. Escribió para los impresos Hoy, El Nacional, El Universal, Ahora, Últimas Noticias y en las revistas Élite, Páginas y Estampas. Su primer artículo publicado el 31 de marzo de 1936 por el periódico Ahora, estuvo dedicado a la exhortación de las mujeres venezolanas en la defensa de sus derechos sociales, económicos y políticos.  También fue la primera mujer postulada por un partido político para ejercer un cargo de elección popular, siendo candidata del Partido Comunista de Venezuela a la Asamblea Nacional Constituyente de 1946, donde las mujeres votaban por primera vez.

Pionera en la actividad periodística venezolana y como militante de izquierda, luchó contra la férrea dictadura de Juan Vicente Gómez, en apoyo a la Generación del 28, convirtiéndose en un símbolo femenino de combate, que irrumpe en los albores del siglo XX.

Estuvo activa en la reproducción, distribución y redacción de periódicos como El Imparcial, La Boina y el diario El Martillo, órgano difusor del Partido Comunista del que forma parte, creando en 1930 su primera célula femenina junto a Margot García Maldonado y Josefina Juliac. Funda la Asociación Cultural Femenina, que proponía reformas al Código Civil a favor de derechos equitativos entre hombres y mujeres, y crea la Casa de la Obrera, donde se impartían clases y se debatían temas de interés mediante la participación popular con foros y conferencias. Entre 1936 y 1948 publicaba en su página Cultura de la mujer, artículos en el contexto del insipiente feminismo de la época, cuya óptica particular se decantaba por una lucha propia, evitando la competitividad con el hombre.

Publicó los títulos: Mujeres venezolanas y otros reportajes (1951), Teresa Carreño (1953), Las Esquinas de Caracas (1956), Mujeres de la Independencia (1965), Anécdotas y leyendas de la Vieja Caracas (1971) y La Mujer en el Pasado y en el Presente (1976). Gana el Premio otorgado por la Asociación Venezolana de Periodistas en 1948, obtiene el Diploma de Honor y Medalla al Mérito Avepista en 1966 y recibe la Medalla de pionera conferida por el Colegio Nacional de Periodistas en 1981.