El Complejo Cultural “Mauricio Pérez Lazo”, en San Carlos, se convirtió en espacio para el encuentro con el pensamiento crítico y la palabra en la 21.ª Filven Cojedes. Durante dos días, se impulsaron debates y encuentros que renovaron el compromiso con el libro y la lectura.
En la jornada de clausura de la feria, que se celebró el 5 y 6 de marzo, se reconoció la trayectoria de quienes sostienen el acervo cultural venezolano, especialmente, aquellos que estimulan la producción literaria en los distintos rincones de Venezuela. Entre ellos se encuentra el escritor regional homenajeado, Juan Díaz, quien resaltó la importancia de escribir para reivindicar la narrativa propia del llano.

A este tributo se sumaron los nombres de los homenajeados nacionales: Judith Valencia, Esteban Emilio Mosonyi, Marc de Civrieux, Gonzalo Fragui y Juan Calzadilla, cuyas obras fueron el eje transversal de las discusiones durante ambos días.
La directora general del Gabinete Estadal de Cultura, Karina Rojas, cerró la edición con la entrega de reconocimientos a artistas, artesanos y escritores que participaron en la fiesta del libro. En la actividad se comprometió a seguir fortaleciendo la feria como espacio para la creación y el debate crítico.




El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, núcleo Amado Lovera, cerró la feria al ritmo del arpa, cuatro y maracas. Debajo de los samanes del Complejo Cultural “Mauricio Pérez Lazo”, niños, niñas, jóvenes y adultos despidieron con un “hasta pronto” a la fiesta del libro.
Rompiendo con los estigmas
En la jornada final de la fiesta literaria también se efectuó el conversatorio titulado “A mí tampoco me gusta leer”, dirigido por el profesor de literatura y escritor William Ramírez. El encuentro se convirtió en un debate sobre los estigmas generados en torno a la lectura. Esta actividad muchas veces es utilizada “como castigo, tanto en el hogar como en la escuela, lo que ha generado un impacto negativo en la formación del hábito”, explicó el docente.

Ramírez analizó cómo la obligación pedagógica ha distanciado a los jóvenes del placer de leer. Por ello, invitó a redescubrir los beneficios de la lectura, no como una tarea, sino como una herramienta de liberación, creatividad y expansión del pensamiento.
Historia y estrategia
La programación de la Filven brindó un espacio para la historiografía con la presentación del libro “La campaña en Maracaibo y su incidencia en la liberación del Sur”, del cronista William García. La obra ofrece una mirada sobre los movimientos militares y políticos en el occidente venezolano que fueron claves para consolidar la independencia.



En torno a la obra se propició el intercambio de saberes y experiencias, al colocar valores como la amistad en el eje central de la conversación. Lo que se inició como la presentación de un libro se transformó en un encuentro con la oralidad y las anécdotas que enriquecieron el conocimiento de los oyentes, como las historias contadas por García sobre el paso del Libertador Simón Bolívar por Cojedes.
Geopolítica y emancipación
En la Filven Cojedes se fomentó el análisis del contexto mundial en el foro “Venezuela en la geopolítica mundial”, liderado por el profesor José Miguel Aular, coordinador de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) en la entidad. El especialista analizó la posición que ocupa nuestro país en el ajedrez político global. En un mapa, describió los movimientos estratégicos de los principales actores del comercio, el mercado petrolero y militar, además de la incidencia que tienen en la política interna y externa de nuestro país.
El cierre de una fiesta necesaria
Con décimas y versos sueltos también cerró el ciclo de recitales de la Filven, que recibió durante dos días a niños, jóvenes y adultos. Allí participaron en debates y encuentros que pusieron de relieve la emancipación del pueblo venezolano como un bien sagrado que debe preservarse a través del fortalecimiento de su identidad y el fomento de la alegría como acto de resistencia.


Además, la entrega de la colección “25 para el 25” a más de 200 jóvenes y una variada oferta editorial en la feria demostraron que el libro sigue siendo un punto de encuentro.

Con el lema “Leer humaniza”, la Filven sigue su recorrido por Venezuela para continuar estimulando, a través de actividades literarias, debates y análisis, el amor por el libro y la lectura.





