Un pueblo sin cultura es un pueblo sin alma y la humanidad necesita de los poetas hoy más que nunca para alimentarla. Así lo destacaron en la 21.ª Filven Carabobo a propósito de la presentación de la obra literaria del poeta y defensor del pueblo, Tarek William Saab, cuya poesía combina la impronta intimista con la vocación de lucha social.
En el marco de este encuentro con la palabra, Saab celebró mas de cuatro décadas de trayectoria literaria con la presentación de su libro “Un tren viaja al cielo de la medianoche”, en el Teatro Municipal de Valencia.

La actividad contó con la participación del gobernador de Carabobo, Rafael Lacava; el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal; la directora de Vadell Hermanos Editores, Valentina Vadell, y el poeta Christian Farías.
Durante su intervención, Tarek William Saab leyó fragmentos de su poemario y compartió detalles de su proceso creativo. “A uno le ha tocado escribir en tiempos de guerra”, afirmó el autor, quien dedicó esta obra al presidente Nicolás Maduro, a la primera dama, Cilia Flores, y a los mártires del 3 de enero de 2026.
Asimismo, comentó varios de sus libros, entre ellos “Los ríos de la ira”, “El hacha de los Santos” y “Cielo a media asta”.
El autor relató su experiencia en Pakistán, vivencia que dio origen a su libro “Los niños del infortunio: memorias de la misión médica cubana en Pakistán”, editado y difundido por el Gobierno de Cuba. “Quise plasmar un mensaje comprometido sin perder el arte. Ese fue el desafío”, afirmó, al tiempo que reivindicó el carácter humanista de la Revolución Cubana.
Poesía y humanidad
El gobernador Rafael Lacava elogió la trayectoria de Saab, destacando sus contribuciones a la literatura nacional. “Tarek ha generado un gran aporte, con un gran esfuerzo intelectual, dedicación, años de formación, estudio, lectura y viajes para entender cómo culturas distintas interactúan con la nuestra. Él ha recorrido todas esas actividades foráneas y nos las ha traído en sus libros”, comentó, resaltando que su obra ha sido reconocida por figuras como Fidel Castro, Hugo Chávez, Luis Alberto Crespo y Gustavo Pereira.

Lacava reflexionó sobre la coyuntura nacional, invitando al pueblo a mantener la esperanza y alegría. “No nos podemos dejar arrebatar eso por nadie. Los que estamos en la acera del patriotismo estamos obligados a no rendirnos, pase lo que pase”, afirmó.
En ese contexto, subrayó la importancia de la poesía. “Un pueblo sin cultura es un pueblo sin alma… La humanidad necesita de los poetas hoy más que nunca. El alma de los seres humanos requiere ser alimentada con poesía, belleza, amor, estética y con la densidad del pensamiento”, expresó.
Una vida de coherencia poética y política
El viceministro de Cultura y presidente del Cenal, Raúl Cazal, señaló que la obra de Saab recoge un tiempo, un espacio, una época y una forma de ver la vida. “Tarek cuenta la esencia de la vida y eso está en su poesía”, aseguró.
Destacó que el autor ha logrado construir un discurso que se ha hilvanado en toda su vida. “Tarek se encuentra con la muerte, pero también con la vida; con el llanto, pero también con la alegría; con el desamor, pero también con el amor”, indicó Cazal, quien argumentó que la dualidad y la dialéctica son intrínsecas a la condición humana.

A la reflexión se sumó Valentina Vadell, quien se refirió a la alianza editorial entre Vadell Hermanos y Monte Ávila Editores Latinoamericana como iniciativa para preservar la obra de Saab. “Junto a él seguimos soñando el largo viaje de sus próximos años de creación. Estamos en el lado correcto de la historia, en defensa de la herencia que tendrán las nuevas generaciones, donde la poesía tiene gran importancia”, dijo.
Finalmente, el poeta Christian Farías compartió anécdotas de juventud junto al poeta y anunció un proyecto de análisis literario sobre su prolífica producción.
La obra de Tarek William Saab consta de 16 libros con 31 ediciones realizadas en Venezuela, México, Cuba, Colombia, Argentina, Bulgaria, Siria, Rusia, Egipto, Turquía y China, traducidos a cinco idiomas y premiados en numerosos certámenes poéticos nacionales.


