Editorial Lionza Libros difundirá riqueza de la literatura yaracuyana

Con el bautizo de los libros “La sumisión no es mi canto”, de Rosa Neris Barboza, y “Aquel Faustino Parra”, de Rafael Zárraga, homenajeados regionales de la 21.a Filven Yaracuy, la nueva editorial Lionza Libros sale al encuentro con la comunidad literaria venezolana.

El nombre de la editorial adscrita al Instituto de Cultura del Estado Yaracuy (ICEY) no es fortuito: Lionza exalta la identidad local del estado, al evocar la montaña de Sorte. Esta vinculación nace de la figura de María Lionza, cuyo nombre y simbolismo se entrelazan directamente con la iconografía, la mitología y la geografía natural de la región.

Este proyecto surge como “una manera de enaltecer esa ancestralidad, esa memoria histórica, esa raíz identitaria y, a su vez, poder colocar al alcance de los lectores y lectoras lo mejor de la literatura yaracuyana”, dijo Juan Parada, autoridad única de Cultura del estado Yaracuy.

Sobre el origen de esta iniciativa, Jairo Brijaldo, especialista en el libro, destacó el rol jugado por la autoridad estadal para avanzar hacia Lionza Libros. Si bien ya existía un fondo editorial promovido anteriormente por el escritor Gabriel Jiménez Emán, Parada concretó el nuevo proyecto bajo su visión como editor.

El nexo con la tierra


Lionza Libros presentó en la Filven Yaracuy el poemario La sumisión no es mi canto, de Rosa Neris Barboza, a quien Parada describe como “una mujer muy querida por nosotros, los yaracuyanos, y una sembradora de agua”. Para la autora, este lanzamiento representa un logro fundamental: el paso del cuaderno privado a la luz pública.

El poemario La sumisión no es mi canto entrelaza la identidad, la dignidad del trabajo y el vínculo profundo con la tierra. La obra celebra el esfuerzo humano como una herramienta de construcción personal, ofreciendo una voz firme que rechaza la pasividad para reivindicar los orígenes y el sentido de pertenencia.

Motivada por esta publicación, Barboza planea rescatar una serie de crónicas realizadas para la UNED, subrayando su intención de mantenerse activa para desafiar las expectativas sociales sobre la vejez. “Como pareciera que cuando uno está viejo no puede andar por ahí echando vainas, entonces me dedicaré a escribir”, dijo la homenajeada regional de la feria, quien realmente mantiene una agenda de trabajo para el fomento del saber popular.

Más allá de la literatura, su compromiso social se expresa firmemente a través de las “Escuelas de cuencas que siembran agua”, proyecto desarrollado junto al Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo. Esta labor comunitaria la lleva a recorrer lugares de la entidad, manteniéndola en constante movimiento, pues, como sostiene, “uno tiene que estar vivo mientras está vivo. Así que nos vamos a conservar”.

Un legado vivo


La editorial también inicia su trayectoria en la dramaturgia con Aquel Faustino Parra, de Rafael Zárraga, homenajeado en la Filven Yaracuy al cumplirse 20 años de su partida física.

“Para nosotros es motivo de alegría, además de una pieza magistral de la dramaturgia. Recoge la memoria de un importante yaracuyano, específicamente de nuestra querida Guama, que representa lo que fueron las luchas de los pueblos profundos de finales del siglo XIX”, indicó Parada.

La obra de Zárraga ofrece un retrato épico de la Venezuela de finales del siglo XIX, una época marcada por el dicho “Mucho cacique y poco indio”. A través de un vívido paisaje rural, emerge la figura de Faustino Parra, un rebelde bandolero que refleja una sociedad donde los más vulnerables se ven impulsados a tomar la justicia por sus propias manos.

La 21.ª Filven Yaracuy seguirá en el Museo Carmelo Fernández de San Felipe este viernes 20, desde las 10:00 a.m hasta las 5:00 p.m, y el sábado 21 de marzo, desde las 10:00 a.m hasta la 1:00 p.m., bajo el lema “Leer Humaniza”.