Especialistas analizan retos en la defensa del derecho de autor y la promoción del libro

El derecho a la lectura, las normas de propiedad intelectual y las posibilidades de acceso al libro se analizan en Seminario sobre Derecho de Autor, que comenzó este lunes en la 19.a Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) con la participación de las abogadas Ana Cristina Bracho y Enna Olivar.

“Si bien el derecho a la lectura no está en el catálogo de nuestra constitución, con el pasar de los años se ha convertido en una clave instrumental para ejercer otros derechos”, explicó Bracho, quien indicó que el acceso a la lectura nos permite ser libres y disfrutar uno de los derechos fundamentales establecidos en nuestra carta magna: el derecho a la educación.

La abogada y especialista en derecho público y derechos fundamentales destacó las políticas públicas implementadas por el Ejecutivo Nacional para fomentar el acercamiento a los libros y a la lectura, pero señaló que es necesaria la creación de más centros bibliotecarios destinados a personas con discapacidad visual o recluidos en espacios penitenciarios, sanitarios o de atención psiquiátrica.

“Si entendemos que leer es necesario para poder tener derecho a estar informado, a participar, a ser educado, nos damos cuenta de que la concepción sobre el libro y la lectura tiene que estar enmarcada en la creación de políticas públicas destinadas a tal fin”, argumentó.

Bracho, además, indicó que hoy se cuenta con una Ley del Libro que data de la década de 1990. Se trata de un instrumento “donde no se concibe el leer como un ejercicio de libertad, sino que el libro es visto como un objeto de comercio, porque la visión de la legislación sólo plantea el proceso económico del libro”.

A la par de la legislación, se plantea otro tema: la accesibilidad a los formatos. Sobre ello, Bracho recordó que en 1997 nació el primer libro digital y, en contradicción con los que consideraron que el libro físico desaparecería, aprendió a coexistir con el formato impreso, llevando en ocasiones a los interesados a hacer la compra del libro físico luego de disfrutar del digital.

Sin embargo, señaló la importancia de defender aún el formato físico, pues “siempre va a tener ventaja sobre el libro digital; el valor de un libro firmado, el valor de una primera edición, le agrega valor monetario y sentimental al libro.”

El libro como objeto de derecho de autor

Enna Olivar, abogada y licenciada en Letras, enfatizó la necesidad de mantener vigente en el país los patrones básicos de la propiedad intelectual: propiedad industrial y derecho de autor. En ese contexto, el libro es “un receptáculo, un estuche o fruto de la propiedad intelectual e inspiración de un ser de carne y hueso que es el hombre y en el cual encontramos una obra escrita, que es el verdadero derecho de autor.”

Por eso, cuando se distribuye un libro, no se está entregando la obra, sino su concepto. “La obra sigue siendo de quien escribió esa creación, sin importar si es una fábula, una crónica o una novela, es suya o de sus herederos o familiares cuando fallezca”, indicó.

Detalló que el componente moral que conlleva la creación de una obra literaria no es objeto de negociación, es irrenunciable, imprescriptible y perpetuo. Por tanto, el autor es el único con derecho a autorizar o suspender la distribución o comercialización de su obra.

Olivar también llamó a fomentar el respeto al derecho de autor entre los estudiantes, para que alcancen una alta capacidad de análisis, eviten las reproducciones ilícitas y prevengan el uso indiscriminado de citas de obras de la literatura en todos los niveles educativos.

El Seminario de Derecho de Autor proseguirá este martes en la 19.a edición de la Filven 2023, que ofrece también conversatorios, coloquios, conciertos y actividades lúdicas para el disfrute del libro y la lectura.

FIN/FILVEN/GAG/REP